El blogs esta creado con el objetivo de compartir la experiencia de trabajar y analizar la trayectoria del famoso canta - autor Luis María Pescetti, el cual nos enseña con ejemplo del día a día de trabajar con niños y adultos.
El grupo encargado de trabajar con el autor son: Alfonzo, Gladys Mabel; Ramos, Dina Itatí; Torres, Fabian Domingo; Vargas, Paola Andrea.

martes, 20 de noviembre de 2012

El chico que comí­a flores


Ilustraciones de O´Kif
Había una vez un niño que gustaba de comer flores.
No había jardín al que no se hubiera metido a pegar un par de mordiscones.
Su madre le decía: “Si seguís así, cuando seas grande vas a ser un tiburón”.
Ahí se asustaba y se aguantaba un poco, pero después le volvían las ganas y se comía un ramo.
Cuando llegó a grande se transformó en tiburón.
Cierta vez lo pescó un marinero que cuando le abrió la panza encontró un montón de flores.
El pobre no entendía qué era eso y , asustado, se puso a sacarlas.
Cuando terminó, el tiburón volvió a ser el niño de antes y el marinero temblaba como un perro.
El niño, agradecido, le enseño a comer flores. Y el marinero le enseño a prepararse una sopa de pescado para que no se convirtiera en tiburón.
Fueron dos amigos muy felices y se sonaron las narices.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Cuento de la "Caca"

Pablo, el que hacía caca en un establo, le dijo a Inés, la de la caca al revés, si quería jugar con él y con Rubén, que hacía caca en un tren. Inés estaba con Sofía, la que hacía caca todo el día, y le contestó que no. Pablo, el de la caca para el diablo, se enojó. Justo pasaba por ahí, la maestra Teresa que hacía caca con frambuesa, y le dijo: Pablo, el que hace caca cuando le hablo, no le digas así a Inés, la de la caca de pez. Mejor vete a jugar con Luis, el de la caca y el pis, o con Gustavo, el de la caca por centavo. Pablo le contestó: Señorita Teresa, que hace caca con destreza, lo que pasa es que ellas, las que hacen caca tan bella, nunca quieren jugar con nosotros, que hacemos caca con otros. Las invitamos y no quieren y a nuestra caca la hieren. La maestra Teresa, que hacía caca en una mesa, miró con mucho cariño a Pablo, el que hacía caca en un vocablo, y le preguntó: ¡Ay tesoro, el que hace caca de loro! ¿No será que estás enamorado de ellas, que hacen caca con estrellas? Justo llegaba Tomás, al que la cada das, y cuando oyó eso le dijo a la señorita, que hacia caca tan finita: Es verdad maestra, la que la caca le cuesta, él está muy enamorado de Sofía, la de la caca en las vías… Y Pablo, que no estaba enamorado sino muy enamoradísimo, se puso colorado de enojo y les contestó: ¡No es cierto! ¡Y tú, Tomás tomalosa, que hace la caca en Formosa, tú gustas de Inés, que hace una caca por vez! ¡Mentiroso! ¡Mira, Pablo pableta, que hace caca en bicicleta, mejor te callas! La señorita Teresa, que tenía caca en la cabeza, los miró y les dijo: Pablo Pablito, caca de pajarito, y Tomás Tomasito, caca de perrito, ustedes son amigos y no tienen que pelearse ni por la caca enojarse. Por ahora vayan a jugar entre ustedes, que ya va a llegar el día en que esas niñas, con la caca en trensiñas, los buscarán para jugar. Pablo y Tomás, salieron corriendo abrazados, haciendo caca de parados, y se olvidaron de preguntar si trensiñas quiere decir algo o nada más lo inventó la señorita haciendo caca con palabritas.